 |
Poemas de “EL CUERPO DEL DÍA” (Renacimiento, Sevilla, 2010), de FULGENCIO MARTÍNEZ
Fulgencio Martínez nacido en Murcia(España) ha publicado Cosas que quedaron en la sombra, León busca gacela y El cuerpo del día. Codirige la revista Ágora. (www. agoralarevistadeltaller.blogspot.com).
DE ESPINAS Y AROMA
P ara un poeta no hay homenaje más verdadero que la lectura de sus libros.
Por eso he vuelto, hoy, a leer Palabra sobre palabra, Áspero mundo, Tratado de urbanismo, Grado Elemental, Sin esperanza, con convencimiento con los ojos abiertos, renacido entusiasmo que no corresponde a mi edad, y los oídos maravillados como en mi juventud.
Sin volverle la cara a lo real, el mundo se hacía humano en los versos de Ángel González: con qué naturalidad encontraba la nota limpia y la expresión gozosa; la ironía, desmitificadora, surgiendo de los labios de los seres, nunca del comentario enfadoso.
Gracias a su lectura ganamos, en el mundo, un lugar contra el miedo. Ni más gloria, ni más afán es dado al poeta, híbrido de espinas y aroma, que parecerse a la rosa del mundo.
UN MUNDO POCO FA
Al genial Heráclito de Éfeso
1 Los traficantes, y algunos Estados, venden armas a los dos bandos. ¿Serán agentes de la armonía universal?
2 Aquellos jóvenes del sesenta y ocho –hoy ya abuelos–, a sus nietos, en la televisión, muestran, con nostalgia propia, la llegada del hombre a la luna.
3 En éxtasis me quedo después de cavilar. Adónde se mueve el mundo que tiene cara de obrero despedido de la Creación.
4 A vueltas de minutos las horas dan pocos días completos.
5 Para volver a la infancia de las palabras, sólo hay que cambiar el punto de vista, y si es necesario, la coma también.
6 Con una sabiduría de dedos y un abanico. Así se hizo el aire entre las sílabas.
7 Las cuatro verdades, ¿o eran cinco?, de Buda cuesta recordarlas en estos tiempos enciclopédicos.
8 Merece la pena que recordemos los segundos distraídos a la guerra cotidiana, los que nos hacen mantener una chispa de alegría conquistada con incredulidad, sólo eso merece tu atención. Lo demás pasa, como el agua.
9 Frente a mi nada íntima, mi todo íntimo, este yo que me aprieta los testículos para darse ánimo en la batalla.
10 No hay peor postración que la paciencia descuidada. Bajo los signos de Apolo y de Saturno, nacidos a la melancolía corremos el albur de parecer estatuas cuando el aullido del lobo no nos despierta.
11 Llegan susurrando los peces al límite superior de su abismo. Como algunos poetas de verdad.
ESOS SERES NO IDENTIFICADOS
El poema es un medio físico como una suerte de fotografía capaz de darle visibilidad a los sueños y a lo que ya no ves. También a esos seres que parecen llegar del más allá, de otra dimensión; aunque sus nombres sean humanos, y se llamen Juan o Abdel de la madre que lo parió. También a esos seres extraterrestres de este planeta, a los que hemos privado de dimensión: del cuerpo y la sangre de la justicia.
Los excluidos de la tierra, ¡tomad la poesía! ¡está en oferta en vuestras manos de consagrar! Esto es su cuerpo que os da nombre y carta de existencia. ¡Comedlo aun con papel y adjetivo! Os pertenece por derecho, como el pan y la verdad, el poema.
IDEA DE UN PAÍS
En un viejo cuaderno adolescente, cubierto de polvo, descubrimos, un día, la luz de una idea que nos sostuvo desde allí.
¿TU PAÍS?
Tu país, ¿cómo se llama? ¿Existe, en tu país, el capvespre, esa riqueza de luz, de matices, esa gloria que espera hasta el final para mostrarse entre las ruinas del día?
CONSTRUYENDO ESPAÑA
Un tormento de grúas es su cielo que anuncia una tormenta futura de todo el litoral construido, de uno a otro confín.
|
| |
|