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BIENVENIDA poema de Oscar Portela
Bienvenida “Madame La Morte”. "Tout à l'heure". Ah bienhechora que podarás mis ramas y mis secos Sarmientos. Los espejismos del deseo, las fiebres de La pasión de vida, los mísmos sueños y dejarás de mi Huellas, cenizas que no guardarán las urnas Del lenguaje y apenas repetirán los “otros” como Salmos encantatorios de un lenguaje que se dice a si Mismo si remitir a nada que no sea repetición de un eco.
No otra cosa soy sino eco y lamento del viento y apenas sangre Que desecarán arenas de un desierto anterior a los textos Dictados por los ángeles y que no son sino copos de nieve De un incendiado invierno: bienvenida “Madame” sin patéticos Cantos o clamores ante dioses o designios misteriosos De las Parcas y el tablero de ajedrez de los Dioses.
"Tout à l'heure" Madame. Serán segundos para una Eternidad en donde se clausura todo. Un zureo de plumas Blancas quizá anticipe la entrega de lo que no fue Sino envío hacia ninguna parte. Nadie está frente a frente Al relámpago preparado para entrar a lo que se da como Tormento y calofrío pero algo nos dice que “Madame” Se aproxima y que no habrá retorno alguno salvo a La letanía del círculo vicioso que una y otra vez nos lanza De la Nada a la Nada: "Tout à l'heure" Madame.
Aquí nadie pregunta porque. El azar y el devenir No contestan a oráculos y los contratos han sido Rescindidos: “Hasta siempre y a todas horas Madame”.
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