Mensaje enviado por:
Vitxo
10/04/2007 16:08
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Mi compañera y yo siempre nos habíamos sentido atraidxs por este festival, antes llamado “Holidays in the sun”, pero a veces por motivos económicos y otras veces por que no cuadraban las fechas nunca habíamos podido acudir, pero esta vez todo cuadraba así que nos animamos. Desde el primer momento que empezamos a informarnos la cosa pintaba bien, los escenarios de los conciertos en vez de estar alejados unos de otros como nos habían contado que habían estado otros años se encontraban en el mismo recinto, aunque separados entre si, la relación calidad/cantidad de bandas y el precio nos pareció que era buena (aunque siempre se puede mejorar…), casi 100 € para ver en 4 días a 126 bandas (la inmensa mayoría inglesas) repartidas en 3 escenarios, y otro escenario reservado para actuaciones en acústico (otro de los aspectos que nos llamó la atención y que comentaré posteriormente), la existencia de numerosos hostales y hoteles en las cercanías del recinto (algunos de ellos con opción vegana en el desayuno, lo cual influyó bastante a la hora de elegir el alojamiento) y la gran disponibilidad de vuelos de bajo coste para esas fechas también contribuyó a animarnos, aunque lo de los aviones es otro tema aparte… El miércoles 9 de Agosto, un día antes de que empezase el festival, llegamos a Blackpool para tomar posiciones y hacernos con el terreno. Una vez vista la playa de la ciudad y desechada la idea de bañarnos en ella, pues el mar está tan revuelto en ese lugar que seguro que se ahogan hasta los peces, dedicamos la tarde a buscar el edificio Winter Gardens, donde iban a tener lugar los conciertos, a ir fichando lugares donde podríamos comer en los posteriores días, y a contemplar los encantos de una ciudad típicamente inglesa, con sus cabinas de teléfono rojas, sus casas bajas, sus coches con el volante a la derecha, sus carreteras en las que nunca sabías por donde te iban a embestir, sus tiendas de souvenirs, sus construcciones históricas (la torre de Blackpool…), sus casinos (decenas de ellos), etc. para luego irnos pronto a descansar y al día siguiente estar preparadxs para la batalla. El primer día del Wasted estaban previstos conciertos solo en un escenario así que ese día no hubo ningún problema a la hora de elegir las bandas a ver. Los conciertos durante todo el festival siguieron estrictamente el horario anunciado en los programas repartidos a la entrada del recinto (donde nos pusieron a todxs unas chulísimas pulseras de cebra rosas y negras) lo cual agradecimos infinitamente porque ya habíamos planeado antes de salir de Bilbao los conciertos que íbamos a ver. Así que a las 12:00 de la mañana debió empezar el festival con los AK47 y a las 12:45 Bookstore, y digo que debió ser así porque nosotrxs llegamos a la 13:30. Aún así pudimos ver el último tema de Bookstore, que por lo que escuchamos hacían un punk rock con voz femenina un poco psicodélico, lo cual era de esperar viendo la indumentaria de sus componentes (camisetas de lentejuelas azules, gorros de aviador, camisones, etc.). Después salió un trío de Sheffield (Inglaterra) llamado The United Kingdom of America, el primer grupo que nos interesaba ver ya que habíamos oído un tema suyo llamado Indier than you (gracias al maravilloso mundo de internet) y nos pareció interesante, y precisamente fue el tema que eligieron para abrir el concierto. Al terminar nos dimos cuenta de que era el único tema que nos gustó, quizás porque en él el cantante no hacía gallos extraños ni intentaba cantar con voz de barítono, aunque como en el resto de sus canciones muchas de las partes eran habladas podríamos decir que su estilo se acercaba a los Crass pero con cierto toque lisérgico. Después decidimos saltarnos dos grupos (G.o.r.g.e.o.u.s. y Viva las vegas) para acercarnos a una taberna irlandesa y degustar unas suculentas salchichas veganas acompañadas de pure de patata y coles y bañadas en una deliciosa salsa típica irlandesa (de cuyo nombre quiero pero no puedo acordarme). Tras este descanso volvimos al Winter Gardens, donde todavía la afluencia de público era escasa (alrededor de 300 personas) pero en las que ya se adivinaba cual iba a ser la tónica general durante todo el festival… kilos de tachuelas, crestas kilométricas de todos los estilos, botas militares hasta la ingle, y litros y litros de tintes de todos los colores en el pelo. Aún así nos dio tiempo a echar un vistazo a los puestos de material que había en el festival (y a que se nos cayese un poco la babilla…) antes de que empezasen The deBretts a las 16:00. Este cuarteto londinense hace un punk-pop un poco oscuro, y destaca la voz de la cantante, aunque unas veces abusase del susurro y otras de los chillidos. Cuando ya se nos hacía un poco monótono el concierto nos sorprendieron con su tema Is it me, que nos volvió a reactivar. Después fue el turno de Fire Exit, grupo formado en 1977 y con el que empezamos a disfrutar del Wasted Festival, nosotrxs y parece ser que el resto de la gente también (sobre todo un grupo de pelaos muy garrulos que se autodenominaban Frisian Skins) porque con ellos comenzó el pogo en el festival. Aunque para nosotrxs era un grupo desconocido desde la primera canción nos dimos cuenta de que nos iba a gustar, tanto por la música, que era puro punk rock, como por la impresión que daba ver al cantante desgañitándose en cada canción, y eso que eran todos mayorcitos… A partir de ahí nos dimos cuenta de lo que iba a ser el festival, pogo y más pogo como hacía tiempo no veíamos… y bailábamos. Después tocaron The Astronauts, de los que vimos 4 temas y tuvimos suficiente. Realmente era una imagen bizarra ver a un señor de unos 50 y tantos años, físicamente parecido a Juan Tamariz, cantando mientras 3 chavales (¿sus hijos?) tocaban algo parecido al punk a ratos acelerado a ratos medio acústico. Menos mal que a continuación tocaban los Demob, uno de los grupos por los que nos habíamos desplazado hasta Inglaterra. Estos 4 punks de Gloucester (Inglaterra), que formaron el grupo allá por 1978, no defraudaron y la gente lo agradeció con un pogo salvaje mientras sonaban temas como Think straight, Teenage adolescent, No room for you y el aclamado Anti-police. Cabe destacar el increíble parecido físico del cantante con el guitarrista de Azadazo. Después de Demob empiezan a verse los primeros K.O.s por el recinto y solo son las 19:30, y nosotrxs aprovechamos para dejar a buen recaudo algunas nuevas adquisiciones musicales, entre ellas en CD de Demob, editado para la ocasión, por lo que nos perdemos Drongos for Europe. Cuando volvemos están tocando UXB, grupo formado en Cannock (Inglaterra) en 1978, y del que solo teníamos un par de referencias de internet. Punk rock suave ( a veces incluso demasiado) pero muy bien tocado, destacando temas como Go o Crazy today, menos mal que acabaron con el Let’s dance de los Ramones porque la gente se estaba durmiendo ya. Después era el turno de una banda inglesa, formada en el 2002, pero que parecía americana porque salieron con un trapo con barras y estrellas… Devilish Presley, lo cual creo que no hizo mucha gracia al público, eso y que usaran una caja de ritmos en vez de batería, lo que daba como resultado un sonido un tanto artificial. Punk rock a medio tiempo a dos voces, de las que destacaba la de ella, que era una mezcla de Wendy Williams y Bonny Tayler. La gente no estaba muy animada así que el guitarra dio un ultimátum, o el público bailaba antes de 5 minutos o se iban… y se fueron. Antes de empezar el siguiente grupo y para rellenar el tiempo cedido por Devilish Presley al pinchadiscos de turno no se le ocurrió nada mejor que poner el So what de Anti-Nowhere League y el Dead cities de Exploited, consiguiendo que la gente allí reunida se marcase un pogo brutal, anticipando lo que serían los conciertos de esas dos bandas en los días posteriores. Le llegó el turno a un grupo de folk irlandés guitarrero llamado Neck, con flauta, banjo, violín y todo lo que ese estilo requiere, y parece que ese tipo de grupos allí son muy populares porque la gente se lo pasó en grande con ellos. A las 23:05 empezaron los Rock’n’roll Gypsies con su Hard rock a dos voces (las dos muy buenas, tanto la del chico como la de la chica), a veces mezclado con sonidos flamencos (de ahí lo de gypsies) e incluso árabes, y con un batería que nos dejó boquiabiertos a pesar de que la música a veces era un poco cargante. Y para terminar la noche un grupo de estos que se declaran oi! no políticos (aunque el bajista tenga una A circulada tatuada del tamaño de una pelota de tenis), o sea que les da igual si eres el fundador de Ultras Sur que si eres el último reducto de la Columna Durruti, con tal de que la largura de tu pelo no supere los 5 mm. no hay problema, así son los Section 5. Esta banda, fundada en 1983, hace un oi del de toda la vida pero bien ejecutado, lo malo del concierto fue que el sonido era una patata ya que solo se oía la batería. Cuando terminaron quedaba todavía un grupo, Pama Internacional, pero como el ska no nos atrae demasiado y estábamos cansadxs decidimos retirarnos a nuestros aposentos. El Viernes 11 de Agosto los conciertos empezaban a las 11:15 de la mañana pero como nos entretuvimos un poco haciendo el guiri y luego nos fuimos a comer una deliciosa hamburguesa vegana, con su guarnición y todo, a un garito paquistaní de esos que plagaban toda la ciudad, se nos hizo tarde y nos perdimos algunos de los grupos que nos habría gustado ver, como los Outl4w (que son 4 niños, el mayor de ellos tendrá 13 años), los SHAT (desde Serbia), los Bleach Boys, los Spitting Dummies o los Agitators. Así que llegamos alrededor de las 17:30 y comenzaban los dilemas ya que los tres escenarios estaban dando sus respectivos conciertos, más el acústico, al que algunxs íbamos para descansar y ver las imágenes de punk que se proyectaban en sendas pantallas a ambos lados del escenario, y otrxs por simple deleite musical. A las 18:10 tuvimos un inmejorable comienzo de jornada de conciertos con Eddie & The Hot Rods. En dos palabras: un 10. Este grupo londinense empezó en 1975 pero se separó en 1981, y no fue hasta 1990 cuando volvieron a juntarse para volver a sacar temas y dar conciertos de nuevo. Éste era uno de los grupos que deseábamos ver y nos quedamos más que satisfechxs. El cantante, Barry Masters, consiguió desde el principio la colaboración de todxs lxs que allí estábamos, y que no éramos pocxs, mientras caían temas de puro rock’n’roll como Teenage depression, Life on the line, Telephone girl, Do anything you wanna do, I need your touch (tema en el que se nos pusieron los pelos de punta, más de lo que los teníamos ya gracias al Chimbo), acabando con la canción G.L.O.R.I.A. y sumiendo al público en un trance total. Después tuvimos que elegir entre el punk oi! de Argy Bargy, el punk cañero de Buzzkill y el punk setentero de Notsensibles, y nos decantamos por éstos últimos. Los Notsensibles se formaron en Lancashire (Inglaterra) en 1978 pero solo duraron 4 años, solo se juntan en determinados conciertos, como el primer Wasted festival de 1996. Estos cinco individuos (órgano incluido), a parte de llevar unos antiestéticos pantalones cortos que chocaban con el maqueo generalizado del festival, se lo pasaron realmente bien encima del escenario gracias a su habilidad de convertir la música de carrusel en punk. Y a nosotrxs nos deleitaron con temas como I don’t wanna work anymore, Because I’m mine, The telephone rings again, The bishop o el fabuloso I’m in love with Margaret Tatcher. Después teníamos que elegir entre el ska de The Blaggers, el punk trompetero de Adequate 7 y los londinenses Chelsea, así que estaba claro. La banda de Gene October, siempre ha contado con buenos músicos, no olvidemos que tres de los miembros fundadores de 1976 (incluido Billy Idol como guitarrista) formaron después Generation X, así que esta vez no iba a ser menos y contaba con el bajista de los Buzzcocks. Es un grupo que siempre me ha gustado mucho y nunca había visto, así que disfruté como un enano y no pude evitar participar en el pogo al ver una puesta en escena tan cargada de energía y al empezar a oír temas como Urban kids, High rise living, Twelve men, No admission o el I fought the law de Bobby Fuller, y para colmo acabaron con el tema que les hizo conocidos, Right to work, que nos dejó exhaustxs. Cuando acabaron se nos planteó el primer dilema importante del festival (descartando a Mike Davies Rock Show que también actuaba a esa hora) ver a TV Smith o a los Straps. Fue duro pero nos fuimos a ver a The Straps, ya que llevábamos muchos años intentando verles en directo. A pesar de que se formaron en el Sur de Londres en 1977 y que hacen un punk a la antigua usanza no es un grupo que haya tenido mucha repercusión. Esta vez contaban con el batería de los U.K. Subs, que se las apañó como pudo (había ensayado poco con ellos) para acabar a tiempo temas como Pox kid, Just can’t take anymore, Brixton, What’s on the box? y su mítica versión del House of the rising sun. Nada más acabar nos dirigimos rápidamente al escenario donde estaba actuando TV Smith (cantante de The Adverts), y que estaba acabando, del que pudimos disfrutar de dos temas de los Adverts, el One chord wonders y Bored teenagers. Dedujimos que había sido un muy buen concierto por los comentarios de la gente. Después de esto fuimos al escenario donde tenían que tocar The Varukers, que coincidía con un grupo de folk-pop llamado Hazel O’Connor y con G.B.H., y nos enteramos de que habían cambiado el orden y en su lugar iba a tocar Anti-Nowhere League, banda formada en 1980 en Wells (Inglaterra). Respiramos un poco de aire en la calle y nos tomamos un refrigerio mientras tocaban los M.D.C. y antes de que La Liga empezase ya estábamos allí para coger posiciones, no nos queríamos perder ni un segundo del concierto. A pesar de que han cambiado de sonido en algunos de sus trabajos, e incluso esto en su momento provocó su ruptura (el LP “Perfect crime” en 1987), para mi siempre han sido una referencia musical a tener en cuenta porque es la mezcla perfecta de punk y rock’n’roll. Se respiraba en el ambiente que la gente tenía ganas de verles y nada más aparecer Animal (Nick Culmer) y sus secuaces en el escenario y gritar eso de We are… the league estalló un pogo tan salvaje que hizo que el calor en el recinto durante el concierto se hiciese tan insoportable que casi se convierte en el primer concierto punk nudista de la historia. Tocaron temazos como Nowhere man, For you, Let’s break the law, There is no god (de su nuevo LP “Kings and queens”), I can’t stand rock’n’roll, Woman, I’m an animal, su versión del Streets of London de Ralph McTell, y para finalizar el salvaje So what. Un concierto impresionante en el que Animal demostró que el macarreo y la elegancia no están nada reñidos, no era lo mismo verles allí, en su salsa, que hace unos meses en Mondragón, donde la gente solo conocía dos canciones, y eso gracias a las versiones de M.C.D. (Gorda) y S.A. (Feliz falsedad). Tal fue el cansancio con el que terminamos que los siguientes conciertos nos los tomamos como un descanso. Vimos un poco de The Crack, banda inglesa formada en 1982, que hacen punk rock suave pero muy bien hecho. Vimos un par de canciones de Leftover Crack por curiosidad, algo tenían que tener para traer a esta banda formada en Nueva York en 1990, pero no conseguimos averiguar el qué, aunque a lxs punks nativxs les gustó mucho. A mi la verdad es que esas mezclas de punk con hard core y ska, acompañadas de voces guturales no me acaban de convencer, así que hicimos un poco de tiempo antes de que empezasen The Varukers, grupo formado en 1979, y que coincidía en horario con Cockney Rejects y Capdown. El Rat y compañía dieron un concierto potente e hicieron que la gente, a pesar de ser el último concierto y estar cansadxs, bailase hasta la extenuación. Estuvieron tocando desde la 1:00 de la mañana hasta casi las 2:30, y cayeron temas tan míticos como Protest and survive, Absolution, Where is your god? y All systems fail. Después de lo cual nos fuimos a descansar y curar nuestras heridas de guerra sin ser conscientes de la fiesta que nos íbamos a perder esa noche, ya que cuando terminaban los conciertos la ciudad estaba tomada por hordas de punks… y según tengo entendido esa noche hubo varias detenciones, pero lo más curioso es que el porcentaje de camisetas de Anti-Nowhere League entre los detenidos de esa noche era muy alto. El Sábado 12 los conciertos empezaron a las 12:45 pero el cansancio y las magulladuras del día anterior nos impidieron aparecer por la zona de conciertos antes de las 15:30, justo para tener que elegir entre 3CR, Captain Everything y Texas Terri Bomb. A pesar de que nos habría gustado ver a 3CR nos decantamos por ver a la estrafalaria punk de Los Ángeles (USA). Texas Terri Bomb empezó su provocadora carrera en 1997 y ahora la teníamos ante nuestras narices para empezar bien el día, acompañada del guitarrista de Goldblade y el bajista de Holy Racket. La puesta en escena fue como esperábamos… salvaje y llena de energía, incluso estuvo volando sobre nuestras cabezas algunos minutos mientras la gente la llevaba de un lado para otro de la inmensa sala en la que actuaba. Soltó su chorro de voz en temas como One hit wonder, Never shut up, To the top, The rocker, u Oh yeah!, e hizo unas magníficas versiones del Sonic Reducer (Dead Boys) y del I wanna be you dog (Iggy Pop and The Stooges). Después nos tomamos un respiro mirando por los puestos de discos a ver si había algo interesante y que no fuese demasiado caro, y así de paso hacíamos tiempo hasta que diesen las 17:30 para ver a los Dead Pets, que finalmente nos perdimos al encontrarnos con unos amigos de Lérida, y es que da gusto encontrarte con alguien conocido cuando estas a tantos kilómetros de tu casa, y sobre todo da gusto poder comunicarte con soltura (aunque con el inglés nos defendíamos bastante bien). Cuando nos acercamos por fin al escenario donde iban a tocar los Antidote nos enteramos que al final no habían podido acudir al evento y en su lugar iba a tocar Demob, para la gente que no les había visto el primer día, ya que la mayoría de la gente llegó el Viernes. Con un gran bajón nos dirigimos a ver a Deadline, a lxs que también teníamos ganas de ver puesto que había muchas camisetas rulando por el recinto en las que ponía “Deadline – Rock’n’roll”, aunque antes de empezar nos dijeron que al principio (2001) hacían oi! y ahora punk rock así que ya no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. Y lo que nos encontramos fue un grupo de punk californiano, aunque facturado en Londres, con una chica a la voz. Aunque no nos gustó mucho no había muchas más opciones ya que coincidía con Beerzone. A las 19:00 y coincidiendo en horario con Reazione comenzaron 999. Este grupo, que en 1977 comenzaron llamándose 48 Hours y que posteriormente cambiaron de nombre por que los Clash hicieron un tema con ese título, comenzó el concierto recordándonos a todxs que era la formación original. Como en 20 minutos iba a comenzar otro concierto que nos interesaba mucho más solo pudimos disfrutar de ese corto periodo de tiempo, pero suficiente para escuchar temas como Flowers to the bridge, Hit me, Inside out, Feelin’ allright withe the crew y Boys in the gang. Como curiosidad comentar que dedicaron un tema a Gene Vincent, una de las grandes figuras del rock’n’roll primigenio, e incluso tocaron el Be-bop-a-lula para perplejidad de lxs asistentes. En cuanto dieron las 19:20 salimos escopetadxs hacia el otro escenario, en el que iba a tocar la banda de Los Ángeles Total Chaos, una de las que más nos motivo para hacer el viaje. Ésta es una banda que siempre me ha gustado, a pesar de que solo tengan un disco que pueda calificarse como punk rock (“Anthems from the alleyway”), tanto por su música como por su actitud, dejando a un lado que editasen 3 de sus 8 discos con Epitaph desde que se formó en 1989, y es que algunxs todavía piensan en llegar a más gente fichando con grandes compañías de discos... Los componentes de la primera época crearon colectivos junto con personas como Jay Lee (Resist and Exist) de carácter libertario como United Valley Punks, Orange County Peace Punks o Alternative Gathering Collective (una especie de Food not bombs), ayudando también a crear el “Los Angeles Anarchist Center”. Desde que nos acercamos al escenario vimos que allí estaba el público de Total Chaos, miles de tachuelas en cientos de chupas adornadas con parches y pintadas de todo tipo, botas de combate, crestas estratosféricas y demás señales de que se iba a montar una juerga memorable. Y efectivamente… en cuanto salió a escena Rob Chaos junto con la nueva formación, ya que han cambiado de bajista, ahora toca una chica cuya cresta mide más que ella misma y que toca bastante bien, y empezaron a tocar el Babylon, uno de los temas más salvajes que tiene la banda, la gente se agolpó en las primeras filas y comenzó un pogo que no paró hasta que no acabó el concierto. Cayeron temas del “Pledge of defiance” como el antes mencionado Babylon o el Fuck the system, del “Patriotic shock” como My generation o Squatter’s song, del “Anthems from the alleyway” como Complete control (aunque demasiado acelerado para mi gusto), del “Punk invasion” como War in L.A. o Punk invasion, y del recientemente aditado “Freedom kills” como What you gonna do? Para acabar con un brutal Riot city. Al acabar nos fuimos sin perder tiempo hacia el escenario donde actuaban los Newtown Neurotics, otro grupo del que no solo nos atraía su música sino también su actitud, y es que muchos de los grupos punk de la década de los 70 parece que han olvidado el espíritu combativo del punk y se han centrado en hacer solo buena música. De camino pudimos ver un tema de lxs M.D.M. (Mere Dead Men), grupo inglés fundado en 1986 y que hacían un punk que recordaba a Vice Squad, y no solo por la voz de su cantante. Pero el deber nos llamaba y los Newtown Neurotics ya habían empezado. Nada más llegar se nos alegró la cara al ver que Steve Drewett, el cantante, estaba soltando un discurso contra Bush y Blair y su “política preventiva” en países como Irak o Afganistán, para acto seguido descargar el tema When the oil runs out. Y es que aunque a veces hay grupos que cansan con demasiados discursos de vez en cuando, y en festivales tan grandes como estos sobre todo, viene bien que alguien nos recuerde que el punk sirve para protestar no solo para bailar. Los de Essex tocaron temas como Mindless violence, Hypocrite, Living with unemployment (tema que fue coreado por todxs los que allí estábamos) entre otros y finalizaron con el tema que les acarreó más de un problema con la censura, Kick out the Tories. Tras finalizar éstos tuvimos que hacer de tripas corazón y sacrificar el concierto de los Vibrators, que ya habíamos visto en 2 ocasiones que se acercaron a Bilbao, para ver a Resistance 77. Si llegamos a saber el espectáculo que nos iba a ofrecer este grupo, fundado en 1980 en South Normanton (Inglaterra), igual nos habríamos ido a ver a los Vibrators. Al principio todo marchaba bien, tocaron temas de sus primeros discos como Against all odds, Go away o Nuclear attack, pero a medida que transcurría el concierto se iban llenando de un sentimiento patriótico que culminó cuando tocaron un tema titulado What are you doing with my country? (que se podría traducir como “soy tan tonto que necesito una patria para reafirmar mi absurda identidad”) empalmado con el maravilloso himno patriótico England belongs to me de Cock Sparrer. Desde que llegamos al festival no vimos más que banderas de Gran Bretaña y de Inglaterra por todas partes, en las camisetas de Condemned 84 de lxs skinheads (supongo que nazionalsocialistas o apolíticxs, porque sino como iban a llevar una camiseta de un grupo xenófobo y homófono como es el de estos angelitos), en parches o pintadas en las chupas de algunxs punks (hay que ver el concepto que tienen algunxs del término Anarquía…), etc. Total que acabamos de banderitas hasta los huevos y los ovarios respectivamente… y solo faltaba que los Resistance 77, grupo que nos gusta musicalmente bastante, nos aguasen la fiesta de esa manera. Menos mal que a continuación les tocaba el turno a los Goldblade, coincidiendo con Red Alert, y nos iban a quitar el mal sabor de boca. De este grupo de Manchester, creado en 1994, solo habíamos oído un disco, pero era suficiente como para decantarnos por ellos en la elección ya que tenía un aire a Oxymoron mezclado con Mad Sin que nos atraía. Empezaron el concierto con el tema Fighting in the dancehall, siguieron con Black sheep radical (dedicada al Che Guevara, hecho que en otras circunstancias nos habría hecho gracia pero que allí agradecimos, entre tantx apolíticx y nazi camufladx), también tocaron temas como AC/DC, Cops and robbers y Do you believe in the power of rock’n’roll?, en la que el cantante (un híbrido entre Glenn Danzig y Jello Biafra) se tiró 5 minutos alentando a la gente con un efecto de eco en el micro que hizo que nos sintiésemos todxs de nuevo habitantes de las cavernas, lo cual contribuyó a potenciar el pogo que estaba teniendo lugar, y finalizaron con Home turf, dedicada a Elvis Presley, Eddie Cochran y ¿Sid Vicious? (todavía no entendemos que tienen que ver los dos primeros con el tercero, a parte de que están muertos…). Para ir acabando la noche había que elegir entre Angelic Upstarts, Peter and The Test Tube Babies y Splodgenessabounds, así que optamos por ver el bolo del grupo de Brighton (Inglaterra) formado en 1978. No esperábamos mucho de este grupo que acostumbra a deleitarnos con unas bermudas y unas camisas hawaianas que encierran a unos cuerpos totalmente etilizados, así que no tuvimos prisa por llegar hasta el escenario, de lo que nos arrepentiríamos más tarde porque ni iban en pantalón corto, ni llevaban camisas de flores ni se les notaba la borrachera (no digo que no lo estuvieran, conociéndoles…) y los pocos temas que les vimos sonaron muy bien, entre ellos Maniacs y Moped lads. A continuación llegó uno de los momentos de la noche más esperados por todxs, el concierto de Exploited para lxs punks y el de Cock Sparrer para lxs skinheads, y algún/a despistadx que iría a ver a Roddy Radiation & The Skabilly Rebels. Nosotrxs, como ya supondrás queridx lector/a, nos fuimos con lxs crestudxs, y eso que Cock Sparrer tienen temas que me gustan mucho… pero la banda de Edimburgo, fundada en 1980, hace que me hierva la sangre. Después de hacerse de rogar unos 10 minutos apareció Wattie con la cresta roja (¡Por fín abandonó esas ridículas extensiones!) y esa cara de “no se quien soy ni que hago aquí pero te voy a pegar” y empezó el macarreo, tanto encima como debajo del escenario. Empezaron con Let’s start a war, y efectivamente la guerra empezó en forma de pogo multitudinario, siguieron con temas como Fightback, Dogs of war, UK 82, The massacre, Beat the bastards, Porno slut, Fuck the system, Army life, Alternatives, U.S.A., un impresionante Troops of tomorrow, Why are you doing this to me?, Noize annoys, acabando con Sex and violence ayudados por Shawn Smash, guitarra de Total Chaos. Cuando creíamos que no iban a salir más aparecieron y descargaron tres bombazos que nos dejaron a todxs temblando, I believe in Anarchy, Punks not dead y Police TV. Y para finalizar la noche nos propusimos ver medio concierto de Assert, banda inglesa creada en 1997, y otro medio de One Way System, originarios de Fleetwood (Inglaterra) en 1979. Pero en cuanto vimos aparecer a los componentes de Assert, con sus pañuelos en la frente, sus tatuajes pandilleros, las muñequeras en los codos y las guitarras a la altura de los sobacos… comprendimos que no íbamos a durar mucho tiempo allí. Y así fue, vimos 4 temas, uno de ellos de 10 segundos de duración, y nos dimos cuenta del porque de que en un lugar habilitado para albergar a unas 3000 personas solo estábamos 40. Así que pudimos ver casi entero el concierto de One Way System. A pesar de que un espontáneo de unos 50 años no hacía más que dar el coñazo en el escenario (a punto estuvo Gaz Buckley de empalarlo con el mastil de su bajo en un par de ocasiones) nos sacudieron con temas como Believe yourself, No return, Self destruct (en la que hubo invasión de escenario), Give us a future o Victim, para acabar con un apoteósico Jerusalem. Y nos fuimos tan contentxs a dormir. El Domingo 13 fue el último día del festival y el cansancio se notaba en la gente, ya casi no había kostras en la entrada de Winter Gardens, o habían quedado fuera de combate en los días anteriores, o se habían vuelto para sus localidades de origen, los conciertos no se llenaron hasta bien entrada la tarde y los pogos ya no fueron tan salvajes, salvo en los grupos que cerraban el cartel. Aún así nosotrxs a las 13:00 ya estábamos dispuestxs para empezar la jornada musical y efectuar la primera elección de la jornada, que estaba entre Paranoid Visions, Down & Duts y 4 Past Midnight. Al final optamos por ver a Paranoid Visions, grupo de Dublín (Irlanda) formado en 1981, que hace punk rock un tanto oscuro a dos voces (femenina y masculina). Él apareció con una ronquera que hacía que pareciese Ian Dury pero con aspecto de Johnny Rotten, y ella parecía la solista de los Avengers, si no es por su indumentaria de azafata del Corte Inglés. Nos dio la impresión de que ella sobraba, tanto es así que en la última canción se aburrió de lo lindo. Tocaron temas muy buenos como Missing in action, Psycho o Strange Girl. Nos fuimos a comer una “veggie burger” y luego regresamos para ver a The Lurkers. Este grupo fundado en 1976 en el Oeste de Londres, y que comparte bajista con 999, hace un punk rock de estilo ramoniano y tiene un directo que engancha, tanto es así que fuimos a ver solo la mitad del concierto para poder ver después a Holy Racket y nos quedamos hasta el final. Tocaron temas como Ain’t got a clue, I don’t need to tell her, Pills de los New York Dolls, Go ahead punk and make my day y Shadow entre otros. Al acabar fuimos a ver si podíamos ver algo de Holy Racket, banda formada en 2002 en Sunderlan (Inglaterra), y allí estaban haciendo ese punk híbrido entre Rancid y The Clash, pero que no acabó de convencernos, quizá porque sonaba demasiado comercial. Después nos dimos la última vuelta por los puestitos de merchandising aprovechando que no nos interesaba ninguno de los grupos que iban a tocar a continuación, P.A.I.N. porque no nos apetecía escuchar esa mezcla de punk-regae-ska-hard core, Criminal Class porque se nos asemejan mucho a los Piperrak, Neville Staples porque el ska no nos atrae mucho y Funeral Dress porque, a parte de que musicalmente no los aguantamos, recientemente leímos una entrevista en el Mundo Subnormal #3 en la que decían que la extrema derecha y la extrema izquierda son lo mismo y que ellos son apolíticos aunque en su logotipo conserven la A circulada, y no nos gustó mucho). Así que llegamos en la última canción de T.B.C., porque actuaban en el escenario en el que lo haría después una banda que si que nos interesaba realmente. Sentimos no habernos perdido nada al ver al cantante con un calzoncillo, o algo parecido, en la cabeza y 15 personas en el escenario mientras sonaba un oi! machacón. A continuación los esperados The Grit, ya nos parecía raro que no se incluyese ningún grupo psychobilly en este festival… con la aceptación que este género está teniendo entre el público punk, tanto es así que ya vimos las primeras pintadas de Nekromantix (ataúd incluido) en la chupa de algún kostrilla que andaba por la entrada pidiendo bebida y tabaco, y es que no son estilos tan distintos. Esta banda londinense del 2002 hace puro psychopunk parecido a Thee Flanders pero más bailable. En directo son muy divertidos, en los 5 primeros minutos el contrabajo adoptó todas las posturas imaginables con ese instrumento, la tabla de surf, el escalador, la bombona de butano,… mientras un guitarra no paraba de incitar al público al baile. Realmente divertido. Finalizado el psycho-concierto nos fuimos al escenario donde tocaba Vice Squad y pudimos ver los últimos temas de Blood & Whisky. Y menos mal que eran los últimos porque a pesar de que sentíamos curiosidad por esta banda, se nos hizo un poco pesada, todos los temas nos parecían iguales, quizás sea por la falta de costumbre. Folk-punk con acordeón, banjo y demás instrumentos necesarios para hacer esta música que tanto gusta por tierras inglesas. Por fin, y coincidiendo en horario con Church of Confidence y The Selecter, le tocó el turno a Vice Squad, banda nacida en Bristol en 1978. Beki Bondage (Rebecca Bond), con falda romana incluida, y sus acólitos aparecieron entre una tormenta de aplausos y enseguida empezaron a tocar ese punk tan enérgico al que nos tienen acostumbradxs. Comenzaron con Upright citizen, siguieron con algunos temas nuevos y finalizaron con temas como Stand strong stand proud, Rock’n’roll massacre, Living on dreams y el tema convertido en himno Last rockers. Al acabar nos dirigimos al escenario de Sick 56 por si todavía se podía ver algún tema, ya que a U.K. Subs les habíamos visto ya un par de veces y Last Resort no nos interesaba para nada por considerarlo el grupo más aburrido de la historia, aparte de demasiado ambidiestro políticamente, pero no hubo suerte así que decidimos esperar a que empezase Skeletal Family, un grupo gótico fundado en Yorkshire en 1982. Tardaron mucho en empezar porque tenían problemas en la sonorización del órgano, y es que ya se sabe… todo grupo siniestro que se precie debe contar con un órgano para darle ese toque tétrico. Nos echamos unas risas viendo como el organista sudaba la gota gorda por ir completamente vestido de cuero, ¡Hasta el sombrero! y viendo los anticristos que llenaban sus indumentarias,… lo siento pero lxs oscuritxs me hacen gracia, aunque me pareció un concierto bastante soso. Después teníamos dos opciones, The Business o Slaughter and The Dogs, y como el mejor grupo del Holidays in the sun que se celebró en Bergara hace 7 años fue éste último, junto con The Boys, decidimos ir a verles y rock’n’rollear un rato con el grupo de Manchester, formado en 1976. El nombre del grupo es fruto de la mezcla de los títulos de sus dos discos preferidos, por lo menos en el año de su fundación (esperemos que hayan cambiado sus gustos…), el LP “Slaughter on tenth Avenue” de Mick Ronson y el LP “Diamond dogs” de David Bowie. Empezaron con Boston babies, siguieron con temas como Mistery girls, después salió el hijo del batería y se tocó un tema con ellos en la batería (¡Y no veas como tocaba el chaval!, que no tendría más de 15 años…). Se fueron… y al salir a tocar los bises no se le ocurre otra cosa al cantante que aparecer con una bandera francesa y dedicarle un tema a Zidane (un futbolista), lo que provocó los pitidos de muchxs de lxs que allí se encontraban y que hacen del fútbol una cuestión de vida o muerte… pero enseguida se calmaron cuando empezaron a tocar sus temas estrella, como son Victim of the vampire y Where have all the boot boys gone?, y es que es cierto eso de que la música amansa a las fieras, y allí no había pocas. Tras un gran concierto de los Slaughter nos acercamos al escenario de al lado en el que estaban tocando Sputnik 2, banda con algún miembro de Sigue Sigue Sputnik. Y lo que vimos allí fue algo increíble, parecía que estábamos viendo a los Village People en versión disco-punk. Ritmos rock’n’rolleros con bases disco tocados por una especie de drag queens y “locazas” punks, fue algo curioso. Pero antes de que terminase nos fuimos a coger sitio en el último concierto del festival y al que presentíamos que iba a acudir la mayoría de la gente, aunque estuviese repartida con el grupo con el que coincidía, The Damned. Y así fue, empezaron a llegar regueros de gente sin parar y a llenar el inmenso teatro en el que iba a tener lugar el espectáculo, miles de personas repartidas por toda la sala para ver a The Adicts. Este grupo, que originariamente se llamaba Afterbirth & The Pinz, formado en Ipswich en 1975, y que adoptó la estética de la película de Stanley Kubrick “La naranja mecánica” en oposición a las vestimentas negras de lxs punks de su época como signo distintivo, apareció incorporando un violinista a la actual formación, quien hizo las delicias del público en todas y cada una de las canciones con las que nos deleitaron. Su cantante, Monkey, apareció repartiendo cartas de una baraja de póquer entre el público y se pasó todo el concierto lanzando serpentinas, brillantina, sacando cuerdas de la boca, etc. mientras los músicos empezaron con su clásico Viva la revolution, uno tras otro tocaron los temas sin parar apenas para coger aire, ni ellos ni nosotrxs, Tango, Mary Whitehouse, Numbers, Songs of praise, Steamroller, Joker in the pack, también temas del último LP “Rollercoaster” y acabaron tocando el You’ll never walk alone mientras rebotaban sobre nuestras cabezas 2 decenas de pelotas hinchables de todos los tamaños. El pogo fue tan masivo que parecía que el suelo del teatro se venía abajo, cientos de personas bailando al ritmo que marcaban los amigos de Alex y sus drugos. Fue un espectáculo en toda regla y una buena fiesta de despedida del Wasted festival. Estaremos atentxs si lo celebran el año que viene y esperemos que no haya tantos problemas en los aeropuertos, por si acaso a nosotrxs ya nos fichó e interrogó la policía inglesa así que espero que se acuerden de nosotrxs y nos dejen pasar… simpáticos los bobbys, como se preocupan por lxs jóvenes punks. |
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