irichc     Fecha  9/12/2004 05:11 
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Contesto en otra parte:

<< ¿Significa esto que el pastel de manzana existe antes de que yo lo haga? No, claro >>>.

Aún no te has enterado de que el diablo no es una idea, dado que no puede subsistir por sí mismo, es decir, sin necesidad de ingresar en la existencia, como hacen todas las ideas contempladas como mera posibilidad.


<< Tú, de pequeño, no aprendiste por observación del entorno, tú lo hacías por inspiración divina, cabe suponer >>.

Tú eres el absurdo; tú eres el que cree que si encerrásemos a alguien en un cuarto oscuro desde su nacimiento, dándole sólo una linterna y cuentos de hadas sin dragones, sería indefectiblemente bueno.


<< Muy bien, el mal no puede ser fruto de la incompetencia, pues. El mal no es un resultado, entonces, si no una intención "pérfida". Por eso si yo gaseo a 6 millones de judíos convencido, no solo de que lo que hago no está mal, si no que además estoy haciendo el bien (estoy ayudando al Reich), mi acción deja de poder considerarse "mal", será, a lo sumo, incompetencia >>.

Quién ha dicho que una intención sea mala o buena según la autovaloración que yo haga de ella.


<< Aunque me divierte tu lenguaje bíblico y absoluto, empiezo a sentir curiosidad por conocer tu definición de mal, porque intuyo que puede ser realmente surrealista >>.

No, lo absolutista es creer que existen valores aislados ("absoluto" significa etimológicamente algo así como "desligado") y sujetos aislados (= absolutos) que dan valor a esos valores. Mi concepción, por contra, es que todos ellos forman un tejido inalterable que conduce a Dios.


<< Nada de construcción social del bien y el mal, nada de relativismos morales, todo esto son patrañas ateas, el bien y el mal quedaron perfectamente fijados en... (redoblar de tambores) >>.

El mal ontológico es la privación. El mal epistemológico es la contradicción. El mal moral es la anteposición de un fin mediato al fin final (Dios).


<< ¡Qué bella puntualización! Cuando me encuentre a tu madre y le pegue en la cabeza sin motivo alguno con el brazo que previamente le habré arrancado, diré que no busquen los motivos de tan deleznable acto en mi naturaleza desequilibrada o en los pésimos condicionantes a los que he sido expuesto, ni siquiera a una combinación de ambos factores. Diré solo que esta acción ha sido, sencillamente, fruto de la inspiración del Diablo >>.

La cual -semejantemente a la gracia divina, a la que uno puede resistirse e incluso rechazar una vez se ha presentado- no anula tu libertad, dicho sea de paso.

Saludos.

Daniel.


http://www.miscelaneateologica.tk                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                


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