Sesma     Fecha  24/04/2004 13:03 
Sistema: Windows XP

Admin: Borrar mensaje Corolario: el Dios vivo.
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En el orden que nos interesa, el de la fe, no puede haber testimonio sino del Dios vivo. El Dios a que se refieren casi siempre los teólogos, aquel cuya existencia pretenden demostrarnos, no puede, por tanto, dar lugar a testimonio alguno, y en esa medida diría que no interesa al creyente en tanto que tal. Ese Dios, que en resumen es el que Pascal llama el Dios de los filósofos, se encuentra en una dimensión que no es ni puede ser la de la fe.

Creer en Dios vivo, si no es caer en la mitología, consiste en decir, no exclusivamente pero al menos secundariamente, que, por ejemplo, todo atentado contra la justicia o la caridad en la persona de mi prójimo es al mismo tiempo un atentado contra ese mismo Dios, lo que supone una relación totalmente concreta, aunque muy misteriosa, entre ese Dios vivo y esta criatura que es mi semejante. Si no admitimos esto, lo que pretendía ser un Dios vivo quedaría reducido de un golpe a una idea necesariamente inalterable contra la que no puedo pecar.

El filósofo que ha llegado a la exigencia de trascendencia en toda su plenitud, es decir, que no queda satisfecho con lo que está en el mundo ni aun con el mundo mismo considerado en su totalidad –totalidad que, por otro lado, es siempre ficticia–, puede perfectamente, sin embargo, permanecer fuera de toda conversión a una religión histórica determinada. No es un pasaje necesario, pero debemos añadir que tampoco es un acto libre en el sentido en que se entiende generalmente esta palabra. La conversión no puede dejar de parecerle a quien todavía no se ha convertido como algo que depende de condiciones ajenas a su voluntad, condiciones que incluso son estrictamente imprescindibles. No hay ahí sino un intervalo que no corresponde al hombre colmar por sí mismo. Antes que la conversión aparecerá la gracia como una potencia incomprensible que tal vez se dé, pero que también puede no intervenir. Esto se relaciona, además, con el hecho de que una religión histórica –y esencialmente debemos pensar en el cristianismo– se presenta casi inevitablemente como objeto de escándalo para quien todavía no se ha unido a ella. Todo lo que puede decirse es que, en última instancia, el pensamiento metafísico percibe la posibilidad de conversión, pero la percibe como algo que se encuentra en dependencia de condiciones que la libertad por sí sola no puede instaurar. Sin duda convendría añadir, como ampliación de lo que ha dicho más arriba, que la conversión es el acto por el que el hombre está llamado a convertirse en testigo. Pero eso supone que realmente tendría que pasar algo en lo que pudiera reconocerse la acción del Dios vivo, o incluso una llamada discernible a la que él tendría que responder. El hecho o el acontecimiento que designamos así es sólo el punto de partida de cierto movimiento interior que debe continuarse sin tregua. El error más grave de que puede ser culpable alguien que se ha convertido es creerse instalado de una vez y para siempre en cierto lugar privilegiado desde el que puede considerar con atención condescendiente las tribulaciones de los que todavía no se han encontrado en esta especie de ‘domicilio’. Es precisamente la idea de domicilio la que debe ser rechazada aquí categóricamente. El que se ha convertido, en el único sentido de la palabra, debe saber que en este ámbito nada puede ser adquirido definitivamente, que la recaída es siempre posible y que existe el riesgo de caer mucho más debajo de lo que se hallaba en el punto de partida, por la profunda razón de que, si recae, dejará de beneficiarse de esa especie de exención que va unida a la condición del incrédulo honesto.


[El misterio del Ser, Gabriel Marcel]


Un abrazo
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               


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