QUINTY     Fecha  19/03/2007 01:05 
Host: No mostrado/ Not shown    IP: No mostrado/ Not shown    Sistema: Windows XP


Volver al foro Responder EJEMPLO MAYOR DE LA DESDICHA   Admin: Borrar 	mensaje
 
Mensaje
Publicidad
(Locos pensamientos míos,
no os engañen esperanzas,
porque son vuestra mudanzas
amorosos desvaríos.
Quise un tiempo a Belisario
y desprecios padecí;
sus partes aborrecí
y era el amor su contrario.
Ya del olvido al amor
anda el alma sin sosiego,
porque ha recibido el fuego
que encubrió mi altivo honor.
Si le dan dicha los cielos,
si el Emperador le estima,
si le quiere bien mi prima,
¿qué mucho que envidia y celos
produzcan amor en mí?
¡Qué batalla con mi honor!
¡Ay de mí, si vence amor!
La Emperatriz está aquí. Déme vuestra majestad
su mano.
Salid afuera.
(Yo pienso que persevera
en su tirana crueldad).Feliz vino quien escucha
tal favor.
(El alma lucha
con el amor y el olvido.
¡Ayer tanto aborrecer
y hoy amor tan singular!
Bien dicen que es como el mar
el alma de una mujer).
Ya habréis sabido el trofeo
de Italia.
De más rigor
sé que venís vencedor.
(Más apacible la veo.
­Oh, si se fuese mudando
su terrible condición!)
(El Amor y la Ocasión
me van aquí despeñando.
Hüid, fáciles antojos,
dejadme en eterna calma,
que se va asomando el alma
a los labios y a los ojos).
Ir pretendo, en seguimiento
de su majestad, al monte.
No os vais. (Corazón, disponte
si no tienes sufrimiento.
Mi primera inclinación
fue a Belisario. Si agora
quien le aborreció le adora,
no es mucho. Cenizas son
de mis antiguas pasiones,
y ya será agradecido
pues mi rigor ha temido).
¿Qué mandas? ¿Qué detenciones
en el hablarme son éstas?
(Ya atropellado el honor
salga de golpe el amor
sin demandas ni respuestas).
Belisario, ¿has olvidado
aquel tiempo en que yo amaba? Vuestro pecho adivinaba
que le estaba destinado
el imperio, y para honrallo
con liberal bizarría
vuestra majestad me hacía
favores como a vasallo.
Y tú, entonces, para ser
de Antonia, me dabas celos.
(¿Qué lenguaje es éste, cielos? Aparte
Mucho temo esta mujer).
Conociendo tu grandeza,
nunca yo me prometí
que hiciese caso de mí
tu virtud y tu belleza,
porque estaban dedicadas
al que es mi dueño y señor.
Almas que alienta el amor
no han de ser desconfïadas.
Yo por desprecio tenía
lo que fue desconfïanza,
y así tomaba venganza;
mas ya Amor...



                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               
 

Respuestas (1)
 


Volver Responder
 
Nombre
E-Mail
Asunto
Web
Enlace a una
imagen

Mensaje