Host: No mostrado/ Not shown
IP: No mostrado/ Not shown
Sistema: Windows NT
DISIENTO CON EL COTEJOSAURIO
Publicidad
Disiento de todo corazón con aquí el Cotejosaurio.
¿No dicen las mujeres que son iguales a los hombres? ¿No nos dan por saco en el despacho las colegas con toda suerte de perrerías?
Pues si son iguales, que se jodan y viajen de pié, que ya son mayorcitas. Yo no le cedo el asiento a una chorva ni aunque me pongan una pistola en la sien. Bueno, miento, a veces cedo el asiento pero solamente en el caso de que la susodicha esté MUY requetebuenona. Si no, pues que se la folle un ornitorrinco, y disfruto todavía más si la interfecta padece de varices como suele ocurrir con las feministas jamonas. Las medias elásticas son muy efectivas y sentadito se viaja muy cómodo en el autobús.
¿Ustedes le cederían el asiento a una de las menistras florero? En mi caso la menistra puede esperar sentada, mejor dicho, puede esperar de pié, que aquí al tuerto no lo levanta ni una grua de esas de los puertos.
Algunas de esas cabronas incluso empezan a lanzar miradas asesinas y a musitar; "ya no hay caballeros". Yo les respondo: "No señora, caballeros sí que hay, lo que no hay son suficientes asientos".
Eres un puñetero colaboracionista, Coteja. Te has pasado al enemigo. Seguro que hasta andas preocupado por la osteoporosis y tal y cual. Por mi puedes meterte un tampax por el culo todos los meses si eso es lo que te apetece.
A otra tía a la que yo nunca le habría cedido el asiento por nada del mundo es a Frida Kahlo, la célebre feminazi que luchó por la igualdad de la mujer y su derecho a tener bigote y monoceja. Logró el derecho a mostrar un tupido vello en lugares donde la sociedad de hoy en día califica como desagradable (excepto en Portugal). Que conste que no le cedería el asiento a causa del mostacho sino debido a que sus cuadros me desagradan profundamente porque me parecen una chafarrinada estridente.
Las mujeres siempre siempre nos han envidiado por ser seres superiores como demuestra el hecho de que podemos mear de pie. De esta manera no tenemos que pasarnos horas haciendo cola en los urinarios como les ocurre a las titis (por eso Dios las creó con una mayor capacidad en la vejiga urinaria. La inferioridad femenina fue decisión de la Divina Providencia).
Estoy seguro que Celima me da la razón en lo de no ceder asientos. Como decía en otro mensaje que he enviado hoy, hay que ser consecuentes con las decisiones y estar a las duras y a las maduras. ¿Quieren ser iguales? Pues adelante con los faroles y que el urólogo les haga un examen rectal todos los años para ver como andan de la postdata.
En cuanto a los ancianitos, idem de lienzo. Yo me paso el santo día currelando como un subsahariano y por qué coños le tengo que ceder el asiento a un sujeto ocioso que viene de andar echándole migas de pan a las palomas en el parque.
En fin, leña al mono hasta que aprenda el catecismo.