GACHUMAN    gachu@comcast.net Fecha  5/11/2009 15:28 
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Volver al foro Responder IGUALITO QUE LA BURRA. Re: En todos sitios cuecen habas. Re: Re: De tercer mundo no, de países desarrollados, donde la barbarie ocupa un buen lugar.   Admin: Borrar 	mensaje
 
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Vlad " El Empalador" no era el único aficionado a ese método de deshacerse de sus enemigos. Nuestros paisanos no andaban a la zaga.

Ahí tienes, sin ir más lejos, lo ocurrido a Caupolicán, toqui de los mapuches de la Nueva Extremadura.

Caupolicán se había sublebado contra nuestro paisano extremoduro Pedro de Valdivia, que era de Villanueva de la Serena. Caupolicán logro matar a este Capitan General de la Nueva Extremadura.

Cuando por fin lograron trincar a Caupolicán lo llevaron ante el veterano Alonso de Reinoso, que era toledano, quien lo condenó a morir en la pica, una muerte terrible por empalamiento. Cristóbal de Arévalo, Alguacil de campo, fue el encargado de ejecutar la orden. Caupolicán fue subido y amarrado a una tarima que tenía una punta de madero cortado a forma de pica en el centro; Caupolicán, mostrando gran serenidad, miró soberbiamente a la multitud de españoles que lo contemplaban y dijo:

«Pues el hado y suerte mía me tienen esta suerte aparejada, vean que yo la pido, yo la quiero, que ningún mal hay grande y es postrero.»

Dicho esto, alzó el pie derecho aun con las amarras puestas y dio una gran patada al verdugo, que rodó de la tarima; hecho esto, el mismo se sentó en la pica y, sin dar ninguna muestra de dolor, murió por perforación intestinal, igualito que la burra de la historia de marras.

Caupolicán tampoco se andaba con chiquitas. Cuando aprisionó a Valdivia dio buena cuenta de él. Existe una leyenda en la Nueva Extremadura en torno al fin de Valdivia que dice que le introdujeron oro derretido por la boca para ocasionarle la muerte. Falso, pues son inexistentes los yacimientos auríferos en la Araucanía y los mapuches estaban entonces en el Neolítico y no en la Edad de los Metales.

Las historia verdadera es la que cuenta La Araucana de Ercilla en la que se cuenta el juicio al que lo someten los
toquis. El procesado habría intentado recuperar la
libertad ofreciendo abandonar el país. También se
cuenta el ceremonial indio en el cual se le arranca el
corazón y devoran la víscera palpitante para asimilar su coraje.

Se ignora donde reposan sus restos. A lo mejor es que se lo zamparon enterito y no sólo el corazón.

El fundador de la Nueva Extremadura –que ostentaba como lema en su escudo de armas “La muerte menos temida da más vida”- contaba con aproximadamente 46 años de edad a la hora de su muerte.

Eran otros tiempos. Por aquel entonces la gente no se andaba con aspavientos por burra más o burra menos.

Saludos
GACHUMAN                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

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