Host: No mostrado/ Not shown
IP: No mostrado/ Not shown
Sistema: Windows NT
Re: Puedo escribir los versos, más tristes esta noche. Neruda
Publicidad
Este tal Neruda -o como coños se llama ese tío- debería tener más consideración con el respetable. Es un sujeto asaz prolijo.
Hay mucho pendolista excesivamente rollífero. A diferencia de Horacio, Lope recomienda no tocarle los huevos a los lectores, quienes no van a leerse 200 versitos cursis para que en el verso 199 se desenvuelva lo importante, o quizá ni siquiera sea importante, porque, la verdá, ¿a quien carajos le importa que ese señor ande con la neura porque le haya dejado la novia? Que se busque otra y que deje de hincharnos la lechetrezna. A rey muerto, rey puesto. Como si el mundo no estuviera repleto de mozas con ganas de foqui-foqui...
Si sigue en ese plan los lectores terminarán muy defraudados y harán campamento fuera de su casa del para empalarlo en cuanto salga.
Me parece que ese pelmazo es extremeño, de la Nueva Extremadura (Chile), único detalle que lo redime, pero por lo demás es un escritor para carteros italianos, que son todos unos estreñidos mentales. Dudo mucho que un cartero portajero como mi tocayo el señor Emilio (tío carnal de mi amigo de partía Narciso) jamás en la vida se dedicara a descifrar semejantes pamplinas sin sentido.
Te recomiendo que pidas consulta con tu médico de cabecera, Horty. Es obvio que andas con un ataque agudo de romanticismo y necesitas que te receten unas vitaminas y unos reconstituyentes del hipotálamo. Para los románticos y románticas un buen poema es aquel que plasma de forma espontánea, auténtica y fidedigna los más caprichosos y sobreexagerados lloriqueos de un poetastro que no sabe escibir de otra cosa que no sea su corazón roto, la blanca luna, las tristes estrellas, tus bellos ojos y cosas asín, que ya están completamemnte pasadas de moda.
Los nuevos críticos posmodelnos como menda, concientes de que los poetas son todos unos llorones y unos mariquitas, quejosos siempre de que alguna doncella les rompiera el corazón, o alguna espina se les clavara en el dedo gordo del pie, o que se les haya inflamado las almorranas, o pisaran algún zurullo de perro en la acera, decidimos hace tiempo que no había que prestarles ninguna atención.
Entonces, estimada Horty, tú me preguntarás que qué coños es la poesía.