Mensaje enviado por:
ladyhorus
amara@sais@hotmail.com
12/04/2007 02:15
|
|
![]() |
Esa última noche en la ventana espernadote lo comprendí, y supe que habías renunciado amí para que pudiera tener a mí hijo que tan lleno de vida crecía dentro de mí. Me dolió descubrirlo,pero comprendí que en realidad me amabas tanto que preferiste dejarme conocer esa parte de la vida, ese milagro, y te marchaste para no quitarle ni un segundo de mi atención a mi hijo.Me amabas realmente. desde aquella noche no pensé más en ti, pero mis sueños viajaban una y otra vez a tu lado, aunque te limitabas a abrazarme, y acariciar mi pelo, luego, con un dulce beso te marchabas llevandote toda la posible pena que me embargara. nació mi pequeño, y fui la mujer mas feliz del planeta, ya no me importaba nadie mas que él, el resto había perdido toda importancia,vivía por y para él, durante el dia le mimaba, quizás en esceso,pero quien dice cual es la justa medida, y durante la noche velaba sus sueños en su habitación hasta que le cansancio me invitaba a acostarme yo también. Así fue, como en una de esas noches en las que vigilaba el sueño de mi pequeño, volví a asomarme a la ventana de su habitación y volví a pensar en ti, te extrañaba, deseaba compatir contigo mi felicidad, aunque sabía que eso era un imposible, me preguntaba donde estarias, que harias en ese momento, y con esos pensamientos me fui a dormir. Al día siguiente, mientra dormia a mi pequeño, sentada en el sillón su dormitorio , te vi, estabas en el rrincón observandonos, en silencio,los ojos fijos en mí, con esa luz que me cautivó la primera vez que los ví. Hice como que no te había visto, pero tú, rápido como un relámpago, te colocaste junto a mí y apateste suavemente un mechón de mi pelo que me ocultaba la mitad de la cara. Entoces, te miré a los ojos, y lejos de sentir miedo, un escalofrío recorrió mi espalda recordando nuestros momentos más íntimos, pero de repente, sentí miedo por mi pequeño y mirandole de reojos, lo acurruqué contra mi pecho, antes de que le hicieras daño a él tendrías que matarme a mí. -Nunca le haría daño, mujer.Es parte de tí y eso me basta,aunque ahora he venido a reclamar lo que es mío por derecho, porque tú misma me lo diste. Me quedé sin palabras, sabía a lo que se refería, pero ya había perdido la esperanza de que viniera a por mí, y ahora, de repente me reclamaba mi promesa.Ahora... Dejé suavemente al niño en la cuna, y me volví hacia él, pero sin mediar palabra me abrazó y me besó como si llevara mucho tiempo esperando para hacerlo. -Te deseo, he esperado todo este tiempo para que pudieras ser feliz junto a tu marido y tu hijo, incluso renuncié a ti por tu felicidad, me conformaba con mirante desde la distancia, hasta que la otra noche pronunciaste mi nombre a través de la ventana, y supe que tú no me habías olvidado. -No, no te he olvidado, ¿cómo podría? pero... -¿qué? eres mía y lo sabes. -Cierto, soy tuya, pero me debo a mi hijo, ahora no podría cumplir mi promesa y ser feliz junto a tí, la añoranza de mi bebé no me dejaría ser feliz. -¿qué quieres? - Te quiero a ti, pero me debo a él. -Te arepientes de tu promesa? -No, nunca, pero necesito tiempo,tiempo para verle crecer lo suficiente como para que pueda vivir sin mi a su lado,aunque debes comprender que nunca le abandonaré. -Está bien, lo comprendo, pero a cambio quiero tus noches, todas tus noches serán para mí , hasta que me pidas que te lleve conmigo.Tengo todo el tiempo del mundo. -De acuerdo, soy tuya. Y tomandome por la cintura, besó mis labios fuertemente, con pasión, y apartando un mechón de mi pelo, tomó sangre de mi cuello, la suficiente como para hacerme un poco más suya sin llegar a culminarlo... |
Responder