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Borrar Mensaje Mateo Del Valle   

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Fecha  6/01/2007 21:18
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Red de Pasion

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Red de Pasiones

Ella se daba a conocer en el chat como: “paovampire”. Pasaba buena parte de la tarde y casi toda la noche, chateando con sus ciber-amigos, y tiene muy buena relación con ellos.
Pero desde hacia ya varias noches, se encontraba profundamente atraída por un nuevo amigo, “eterno” era su nick.
Esa noche, “paovampire” esperaba ansiosa la llegada de su amigo al sistema. Su larga cabellera castaña, caía sobre su hombro izquierdo; un recatado pero notable maquillaje cubría su rostro, un intenso rojo sangre, brillaba en sus finos y sensuales labios, los que dibujaban una sonrisa preciosa en su carita angelical.
Llevaba puesta su camisa favorita; negra, ajustada y traslucida; tanto que permitía ver su delgada figura y el corpiño de encaje negro, que cubría sus redondos y voluminosos pechos.
Se encontraba producida como para asistir a una romántica cena, en un lujoso restaurante de Montevideo, donde ella vivía. Pero todo ese arreglo era para que su amigo, “eterno”, la viera por primera vez por medio de la cámara web. Ella ya le había enviado varias fotos, alguna de ellas muy eróticas debo decir, cosa que no solía hacer. Pero no podía negarse a caprichos de él.
Según decía “eterno”, él era un vampiro; cosa que a ella le causaba mucha gracia y, además, se le antojaba muy sensual el imaginarlo como un ser inmortal y bebedor de sangre.

paovampire, dice:
Hola!!! Al fin llegas

eterno dice:
Hola preciosa mía. Discúlpame, pero sabes que no puedo conectarme hasta que oscurece. Y aquí en Venezuela eso sucede más tarde que en tu hogar.

paovampire, dice:
Lo se. Y lo siento... querido mío. Es que ya comienzo a extrañarte.

eterno dice:
JAJAJAJAJA!!!

Charlaron gratamente por unos minutos. Hasta que por fin ella se animó a invitarlo a verla. Él aceptó gustosamente y pronto la imagen de “paovampire” había llegado al ordenador de “eterno”. Éste, como de costumbre, solo permitió ver una foto en penumbras.

paovampire, dice:
Vamos, déjate ver!!!

Luego de un rato de insistir, llego la invitación de él, para poder verlo por medio de la cámara. Ella sonrió feliz mientras aceptaba. No la desilusionó verlo en penumbras, al igual que en la foto. Eso la excitaba.

paovampire, dice:
Me encanta el brillo de tus ojos (*-

eterno dice:
Y a mi, me encanta tu cabello, como cae sobre tu hombro y brilla iluminando tu cara, y le dan aun más vida a tus preciosos ojos café...

Él pudo verla sonrojarse a través del monitor.

eterno dice:
En mis siglos de vida, jamás conocí tal belleza, la combinación perfecta, entre tus ojos, tu cabello y tus labios...

Risas de ella.

paovampire, dice:
Vas a terminar convenciéndome de que eres un vampiro!!!

eterno dice:
Mi bella Paola, no te imaginas que tan reales son mis palabras.

eterno dice:
Tan reales como el profundo amor que siento por ti.

Ella se levantó de su asiento, se acercó a la cámara y le envió un delicioso beso. Luego delineo con sus labios un “Te Amo”.
Y realmente sentía eso por él.

paovampire, dice:
Si no nos separara tanta distancia... te besaría. Lo haría una y otra vez!!!

eterno dice:
Yo también muero de ansias por besarte...

eterno dice:
Por sentir tu aroma....

eterno dice:
Por besar tu cuello.

Ella desabrochó un botón de su camisa, para poder jalar del cuello de esta y mostrar un poco más de su piel. Seguido a este acto, cerró los ojos y dio un profundo suspiro; tal vez, imaginándolo junto a ella y besando su cuello.

paovampire, dice:
Que más harías si estuvieras conmigo???

Luego dedicó una mirada picara y sensual a su compañero, del otro lado de la pantalla.


eterno dice:
Recogería tu cabello con mis manos, sólo para rozar tu piel con ellas...

eterno dice:
Luego... seguiría besando tu cuello e iría bajando lentamente hasta llegar a la altura de tu corazón...

eterno dice:
...allí, cometería la osadía de desabrochar otro botón.

Seguido a esto, Paola desabrocho ese botón.

paovampire, dice:
CUENTAME MAS!!!

Realmente la excitaban sus palabras. Lo sentía allí, junto a ella y brindándole placer.

eterno dice:
Pues... que mejor que posarme entre tus senos, sentir tu calor (ardiente, para mi frió cuerpo de vampiro), el latir de tu corazón, el aroma de tu piel... cubriría de besos ese precioso cuerpo tuyo.

Ella no necesitaba cerrar los ojos para imaginarlo a su lado. Sus mejillas estaban ruborizadas. Había comenzado a acariciarse.

paovampire, dice:
Dime más!!! DAME MÁS!!!

eterno dice:
Jalaría de repente de tu camisa, no me importaría si le arranco los botones, con tal de poder quitártela y contemplar tu bella figura.

De inmediato, Paola jaló de su camisa, le arrancó los botones y la dejó caer a su espalada, sobre la silla donde se encontraba. Durante un breve instante, sus pechos mantuvieron un casi hipnótico meneo que a él sedució.

eterno dice:
Tienes unos senos divinos. Si estuviera allí no podría evitar posar mis manos sobre ellos, acariciarlos y apretarlos...

eterno dice:
Besaría tu cuello, mientras me acercó a un bretel, para tomarlo con mi agudo colmillo y deslizarlo por tu hombro, hasta que caiga por tu brazo...

Ella seguía con sus manos los movimientos de su “ciber-amante”. Luego de un bretel, dejo caer el otro. En sus pechos el corpiño había cedido, permitiendo ver parte de sus pequeños y rozados pezones.
Inevitablemente, se llevó una de sus manos a la entrepierna, levantando su falda y notando la humedad se su cuerpo.
A él le encanto ese gesto. Sintió esa extraña y profunda sensación de poder, que se apoderaba de él cuando lograba provocar de esa manera a una mujer.
Luego de unos segundos, Paola recobró la compostura. Se preguntó una y otra vez que demonios estaba haciendo y se sintió muy apenada.

paovampire, dice:
Perdóname querido... pero no puedo seguir

eterno dice:
Esta bien, mi bella dama. Pero por favor no te sientas apenada.

paovampire, dice:
porque tenemos que estar tan distanciados?

paovampire, dice:
Me encantaría tenerte aquí, conmigo.

eterno dice:
Cuidado con lo que deseas, querida...

paovampire, dice:
JAJAJAJA!!!

eterno dice:
No me llevaría más de una hora estar allí, junto a ti.

Más risas de ella. Ese juego del Vampiro acechando a la Doncella le encantaba.

paovampire, dice:
Pues... aquí te espero!!!

Dejaron de transmitirse las imágenes de ambos. Aparentemente, fue él quien las canceló.

eterno dice:
Y serás mía???

eterno dice:
Estas dispuesta a saciar mi sed de pasión y sangre???

Paola titubeo un momento. Por un instante creyó que el juego era realidad, “¿Es un Vampiro?” se preguntó. “Paola, que estas pensando”, se dijo luego, “deja de fantasear”.

paovampire, dice:
Estoy dispuesta si vienes por mi esta noche.

Esa respuesta le causo gracia, sabia que no podría llegar a Montevideo esa misma noche.

eterno dice:
Así será entonces, querida.

eterno dice:
Sólo acuéstate y descansa. Yo llegaré pronto y te encontraré durmiendo. Sólo te pido que no te quites esa sensual vestimenta, si quieres, despójate de la falda...

paovampire, dice:
Acaso ya te desconectaras???

eterno dice:
De inmediato.

eterno dice:
Y tu también debes hacerlo.

eterno dice:
Acuéstate y piensa en mi...

paovampire, dice:
hasta pronto mi dulce amado

//eterno// puede que no conteste... aparece como desconectado...

- Que remedio –dijo ella.

Aún sentía su cuerpo acalorado. Armó una lista musical en su PC y luego de echarla a andar, apagó el monitor.
El dormitorio sólo quedó iluminado por la basta luz que penetraba por su ventana abierta de par en par, y por el leve destello del LED del ordenador.
Dejó caer su falda a un lado de la cama y se lanzó sobre ésta muy enérgicamente. Luego de una cuantas vueltas, volvió a sentirse acalorada. En su mente fantaseaba con la llegada de “Eterno” a su dormitorio. Sabía que era un imposible, que no era más que un juego. Pero necesitaba salir de la realidad –una realidad donde nunca había sentido verdadero placer con un hombre, todos la desilusionaban; y el verdadero y único placer, lo recibió de su amiga Celeste, una noche donde ambas se pasaron de copas-, necesitaba esa fantasía.
Llevó su mano a la entrepierna, posándola por debajo de su ropa interior. Pero, al humedecer la punta de sus dedos, se detuvo. Pensó en los mejores momentos de placer que tuvo en la soledad de su habitación. Esos momentos donde, casi dormida, sus fantasías se debatían con los sueños y gozaba dándose placer semidormida.
“Prefiero esperar ese momento”.
No espero mucho tiempo para que le entrara el sueño. Pronto llego esa instancia donde uno aún esta despierto, pero lo suficientemente aturdido, para dejarse llevar por los sueños y pensamientos, que se funden con las más intimas fantasías.
Entonces comenzó...

Lo vio parado a un lado de la cama. Sus ojos brillaban en las penumbras, como de costumbre. Llevaba puesta la misma ropa con la que lo había visto un rato antes.
- He llegado, querida –le oyó susurrar.
- Tómame Eterno.
Él se acercó a la cama, se arrodillo junto a ella y la besó. Una y otra vez.
Al deslizar su lengua dentro de la boca de él, Paola notó sus agudos colmillos, “Es mas excitante y concreto de lo que esperaba”, pensó. Pronto él se hallaba sobre la cama... y sobre ella. Acariciaba su abdomen, sus costillas, sus pechos. Ella había levantado la camisa de seda negra de “Eterno” y acariciaba su musculosa espalda. “Fantástico”, pensó. Se asombraba de lo real de su fantasía. Por eso le encantaba tanto realizarla en ese momento.
Pronto, ambas camisas volaron de la cama; al igual que el pantalón de “Eterno”. Ella se encontraba excitadísima, a punto de estallar de gozo. Sentía las manos de su amante por todo el cuerpo; el frió y la suavidad de éstas le hacían estremecer de placer. “Te cubriría de besos ese precioso cuerpo tuyo” recordó ella, tratando de llegue ese momento en la fantasía. Y “Eterno” cumplió su deseo.
Besó sus labios, su mentón –al que además también mordió suavemente-, le siguió su cuello, su oreja –que mordisqueo y con la que jugueteo con su lengua-; luego comenzó a bajar hacia sus senos. Besaba uno mientras acariciaba el otro. Recién entonces Paola notó que ya no tenía nada de ropa, al igual que su compañero estaba desnuda y no recordó cuando sucedió.
“Eterno” siguió recorriendo su bella figura con besos. Se encontraba fascinado con la suavidad de su piel, con el calor que emanaba de ella. Ya se encontraba besando su abdomen, donde además acarició con sus mejillas y labios. Y continuó camino por su pierna; beso su muslo, rodilla, la pantorrilla y sus pies; luego siguió el camino inverso, pero por su otra pierna. Una vez en el abdomen, comenzó a bajar nuevamente, esta vez hacia el pubis tembloroso de Paola, quien no podía contener los gemidos, el calor, el temblor, los estremecimientos...
A ella le dio gran placer el largo momento en el que “eterno” se mantuvo allí. Pero después de un rato, lo tomó con ambas manos del rostro, muy delicadamente, y lo obligó a subir mientras decía:
- Ven aquí amor mío. Quiero sentirte dentro de mi ¡Quiero ser tuya!
- Lo serás –susurró él- y... ¡si que me sentirás dentro de ti!
Besó nuevamente sus labios, los mordió delicadamente con sus colmillos. Paola lo sintió entrar con profundo placer; tanto que no pudo retener un intenso gemido, el tomarlo por la espalda, el clavar sus uñas en él y el tensionar su cuerpo hasta sentir que los músculos de sus extremidades iban a estallar. “Eterno” comenzó ese lento pero firme vaivén, esa sensual danza que los inundaba de éxtasis. Paola enredó sus piernas en las de él, frotando con sus pues –siguiendo el ritmo de sus cuerpos- las pantorrillas de su amante. Lo abrazó, tomándolo de la cintura, y cuando éste le acercó su cuello, ella lo mordió con fuerza... con pasión... pero sin lastimarlo.
El momento se acercaba, ese instante donde el placer llega al máximo; donde el éxtasis estalla en miles de placeres carnales y psicológicos que nos brinda el orgasmo.
Era la instancia donde ella no podía hablar por tanto placer, no podía articular palabra; ni siquiera gemidos. Sólo podía contraer su cuerpo alrededor del de su amante.
Entonces él la mordió; hundió su cabeza en su cuello y sus colmillos en su carne...
Paola logró en ese instante dos placeres al unísono; el del orgasmo –que jamás había obtenido de un hombre- y el que proviene del rito de muerte que sólo un vampiro puede brindar.
Lo siguiente es confusión.
Sólo recuerda un amargo pero irresistible sabor en la boca; nuevamente se cuerpo ardiendo desde su interior; y luego... Nada.

Despertó horas más tarde, enérgica, jovial; con una inexplicable felicidad y alegría por su fabulosa fantasía.
No entendió porque la persiana de su ventana estaba baja, pero era algo que pronto remediaría; o eso creía, ya que cuando quiso abrirla vio que la cinta que la elevaba había sido cortada. Se sentó en la cama pensativa. El reloj de la pared marcaba las diecisiete horas. Luego de un instante, notó en la mesita de luz, un papel, una nota. La tomó y leyó muy velozmente:

Paola querida; mi bella dama:
Te advierto por sobre todo que no abras esa ventana. No debes salir de tu alcoba, más que para ir al baño de esta. Ambos lugares son seguros.

Tranquila. Ahora podrás vivir junto a mí. Ya eres como nosotros. Podrás sentir más que antes, vivir más que antes. Y mientras estés a mi lado sólo te limitaremos el sol, la sed de sangre y yo. El mundo nos pertenece querida. Somos dioses en cuerpos humanos; dioses que estamos en este mundo para manejar el destino de la humanidad. Los humanos no pueden hacer nada más que jugar en nuestras manos. Tendrán su momento de libertad durante el día; pero cuando el sol se oculte en el horizonte, no podrán hacer más que someterse a nuestra voluntad.

Espera aquí a que llegue la noche. Melisa, mi fiel sirvienta, vendrá por ti. Ella fue quien te brindó la sangre que te hizo lo que ahora eres. Ella te instruirá y cuando estés lista vendrás a mi; para ser mi fiel amante por el resto de la eternidad.

Recuerda, tu pediste esto. Tu deseabas ser mía.

Pero si estas arrepentida sólo debes exponerte al sol. Es la única salida de este mundo.

Espero verte pronto...
Con amor.
Tu Eterno, Fabrizio.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               







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